Dibujar sin salirse de la línea.
Pues sí, era difícil salirse de la línea, lo único que teníamos que hacer, era cambiar la plantilla, hacer rodar el tambor y marcar con un lápiz o bolígrafo la figura de la plantilla, este simple juguete, daba la posibilidad de crear infinitos dibujos, colorearlos y pasar horas entretenidos, a la vez que decorabas estancias de la casa y regalabas tus obras a seres queridos.
Aún admiro la simpleza de este juguete, para los años que lo usé, las horas que dediqué a preparar recortar círculos de papel, a crear diferentes patrones según la posición de las distintas plantillas y la distancia a marcar según el recorrido del tambor. Como comenté en el post “Presentación.” los juguetes de antes, eran juguetes que nos hacían pensar, incluso los más simples, seguramente, nunca hice dos dibujos iguales.
Os dejo algunas fotografías del mismo y sus piezas, durante todos estos años, he perdido dos plantillas, pero conservo muchos recuerdos. Gracias 🙂
Eliocesca.





